¿Puedo darle a mi perro vitamina C?

La respuesta es sí, pero solo cuando sea necesario, y sea baja la indicación de un veterinario, ya que a menudo no la necesitan, porque los perros producen su propia vitamina C, y ofrecer esta vitamina puede dañar su capacidad de producirla de forma permanente.

Para algunos perros, el exceso de vitamina C en su organismo significa que sus órganos están trabajando duro o forzados en búsqueda de liberar el cuerpo de la misma, pudiendo dar paso a diarrea o complicaciones más graves como el desarrollo de cálculos renales o la insuficiencia de los riñones o el hígado.

Normalmente se aplica vitamina C a los perros viejos, o tipo suplementos para tratar deficiencias graves. Se usa para mejorar la inflamación de las articulaciones, la artritis, las cataratas, el glaucoma, tos, infecciones, abscesos o condiciones en las vías respiratorias. La vitamina C ayuda a reforzar el sistema inmunológico en general; también ayuda en el tratamiento del cáncer canino, evitando su propagación.

Estudios han demostrado que existen situaciones que pueden provocar el agotamiento de la vitamina C en los perros, como el estrés, siendo la causa más común, bien sea por presión física, emocional, el crecimiento, la gestación, la lactancia, etc.

Algunos síntomas de la deficiencia de vitamina C son: debilidad ósea, pérdida de dientes, dolor en las articulaciones, debilidad muscular, mal comportamiento, mala cicatrización, entre otras.

No se aconseja ofrecer misma vitamina C que la de los seres humanos, ellos tienen sus propios productos de vitaminas especializadas adaptadas a los ácidos de su estómago para una mejor digestión y absorción. La vitamina C para perros viene en polvo, tabletas, masticables, liquida o inyectable.

Los veterinarios son los que pueden evaluar la cantidad que requiere tu mascota, que estará acondicionado a su necesidad, raza, edad, tamaño y peso.

Los efectos secundarios de la vitamina C solo aparecen cuando existe exceso durante su suministro, siendo el más común el síndrome del intestino irritable. Pero mientras se administre la dosis adecuada no habrá nada de qué preocuparse.

Esther R.

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