Pueden los perros deprimirse ¿Por qué?

Los perros también son sensibles y se deprimen igual que los seres humanos. Son muchos los motivos que pueden desencadenar la depresión canina, como los cambios estacionales, una enfermedad, una mudanza, una lesión, maltrato animal, carecer de afecto, perdida de un compañero o su dueño, entre otros factores.

Los signos de la depresión de los perros son muy similares a la de los seres humanos, sus hábitos de alimentación pueden variar, estará menos activo, puede verse alterado o pasar el día dormitando. El perro cuando está deprimido pierde el interés en los paseos, el juego y puede tomar una conducta destructiva.

Son muchos los casos que demuestran que los perros cuando están deprimidos suelen mostrarse irritables e inseguros. En oportunidades, los propios dueños son los que provocan esa depresión en sus mascotas, ya que los perros son empáticos a los sentimientos de las personas y responden a sus estados de ánimo. Si estas triste o nervioso tu perro también lo estará; así que controla tus estados de ánimo, los perros absorben todos tus sentimientos y los comparten.

En este sentido, cuando los perros están deprimidos o estresados su sistema inmune se debilita, dando paso a otras enfermedades.

Hay que tener cuidado porque podemos confundir los síntomas de la depresión con aburrimiento, y puede ser más bien un reflejo de un problema grave que puede estar afectado a tu mascota.

Debes estar pendiente, por lo general, los perros deprimidos suelen estar apartados, no demuestran motivación y pueden permanecer inmóviles en un rincón de la casa. Pero en otros casos, pudieran también sentirse nerviosos todo el tiempo, desplazándose de un lado a otro sin razón aparente y se ponen aullar sin que exista una causa determinada.

Existen casos de algunos perros con depresión que han experimentado comportamientos destructivos que refieren a morderse la cola y golpearse contra las paredes.

Un perro triste puede tener distintas enfermedades como moquillo, anemia o el parvo que es una enfermedad infecciosa.

Esther R.

 

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