España: Convenio prohíbe cortar rabo y orejas a mascotas

A partir del 1 de febrero entró en vigor el Convenio Europeo sobre Protección de Animales de Compañía, que prohíbe cortar el rabo y las orejas a las mascotas, además esta nueva normativa también prohíbe seccionar las cuerdas vocales o extirpar las uñas y los dientes por fines estéticos o más allá de los fines curativos.

El texto del convenio establece específicamente la prohibición de las intervenciones quirúrgicas para modificar la apariencia u otros fines no curativos; solo se autorizará la intervención si un médico veterinario la determina beneficiosa por razones netamente médicas o por el beneficio de la salud del animal.

También se especifica que en toda intervención donde el animal pueda sufrir dolor, solo podrá efectuarse con anestesia administrada por un veterinario, mientras que aquellas que no requieran de anestesia pueden realizar por una persona o especialista competente con arreglo a la legislación nacional.

Este convenio, igualmente, establece los límites de tenencia de mascotas, las formas de reducción de animales vagabundos, en busca de incentivar la reproducción no controlada a través de la esterilización poniendo en conocimiento a las autoridades de gatos o perros vagabundos.

De acuerdo a esta normativa, el sacrificio del animal deberá realizarse con el menor sufrimiento físico y psíquico posible por medio de una anestesia general profunda, seguidamente de un procedimiento que se encargue de causar la muerte de alguna manera. Este convenio prohíbe, en este caso, realizar métodos de ahogamiento u otros métodos de asfixia, venenos o drogas, o la electrocución.

Con este convenio también se busca regular aspectos como el mantenimiento, bienestar, custodia, comercio y cría con fines comerciales, además de su uso en espectáculos, publicidad, concursos, muestras, etc.

Del mismo modo establece las responsabilidades de los amos en cuanto a su salud, bienestar, alojamiento, cuidados o atención y para poner todas las medidas razonables para impedir que se escape.

Con este convenio se debe garantizar que nadie infrinja dolor, sufrimiento o angustia a un animal y que nadie debe abandonarlo o regalarlo como premio o gratificación.

Esther R.

 

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